La Federación de Maestros de Puerto Rico cataloga la reunión de ayer con el Secretario de Educación, Jesús Rivera Sánchez, como una burla a las ansias de reivindicación de los derechos del magisterio y de escuela pública. En una reunión que se extendió por varias horas el Secretario no se comprometió a nada concreto y se negó a firmar las cinco estipulaciones que le sometió la Federación de Maestros sobre asuntos medulares para comenzar a resolver la crisis educativa.
Haciendo galas de una gran arrogancia Rivera Sánchez despachó los importantes asuntos planteados como “que los va estudiar”, “los va a considerar” y toda una serie de evasivas y subterfugios para no negociar y no llegar a acuerdos. La situación fue tan grave que ni siquiera estuvo dispuesto a acordar por escrito lo que ya le había dicho a la prensa días antes de la reunión sobre la urgente necesidad de restablecer los periodos de cincuenta (50) minutos en las escuelas para garantizar el Periodo Institucional y aumentar la oferta académica a los estudiantes. Es, evidente entre otras cosas, que el Secretario designado no tiene palabra, ni la menor intención de llegar a acuerdos con los representantes del magisterio.
Nadie se llame a engaño, el Secretario está utilizando las reuniones con el liderato magisterial para cultivar una imagen de diálogo que no corresponde a la realidad. Todo es una careta publicitaria para lograr que el Senado lo confirme como Secretario en propiedad y de ser así sus falsas promesas se harán sal y agua. Nuevamente está incurriendo en la práctica de tratar de utilizar al magisterio como balón político para presionar al Senado.
Durante la reunión, la delegación de la Federación de Maestros sometió por escrito las siguientes Estipulaciones:
• Para el establecimiento, vía enmienda a la Carta Circular de Organización Escolar, del horario de cincuenta minutos en todas las escuelas, a partir del 1 de octubre.
• La restitución del Comité de Organización Escolar (COE) como mecanismo para corregir las serias irregularidades que han plagado el inicio del curso escolar y garantizar la participación de los componentes de la comunidad escolar.
• Un protocolo para que se detengan los descuentos ilegales y se le pague a los maestros el dinero descontado de inmediato, incluyendo la eliminación del “ponchador”.
• Establecer como política pública la no privatización de las escuelas, a través de la chárter o cualquier otra modalidad como la municipalización de escuelas.
• Que se le pague a todos los maestros el aumento en la escala de $250.00 establecido en la Ley 109 de junio del 2008.
Sobre este último asunto que el mismo Secretario lo anunció a la prensa antes de la reunión, el funcionario inexplicablemente se negó a firmar la estipulación correspondiente, sin ofrecer razón alguna. Aparentemente el Sr. Rivera Sánchez pretende utilizar este aumento que él dijo que es de $150.00 cuando por ley tiene que ser de $250.00, como un disuasivo para que el magisterio no siga escalando la lucha por sus derechos y la defensa de la escuela pública. La propuesta del Secretario es engañosa por demás pues dice que tiene una asignación de $13.5 millones cuando esa cantidad apenas da para pagar el aumento de un mes a los 40,000 docentes. Desde el 2008 la Federación de Maestros radicó un caso en los Tribunales para obligar al patrono a pagar retroactivamente lo correspondiente al aumento en la escala. La administración del gobernador Fortuño se opuso en el tribunal, alegando que bajo la Ley 7 están congelados todos los aumentos de salario y beneficios económicos. Nos alegra sobremanera que el Secretario reconozca que tiene esa deuda con los maestros, pero exigimos que se comience a pagar completa retroactivamente.
La Federación de Maestros hace un llamado al magisterio a que no se deje engañar por las falsas promesas y los aguajes de diálogo de un Secretario que se contradice constantemente y se niega a negociar soluciones concretas a los problemas del sistema educativo. Los dirigentes de la FMPR vamos a seguir insistiendo en que nos reunamos para llegar a acuerdos, no para perder el tiempo o hacerle las relaciones públicas a los politiqueros de turno. Los puntos que hay que negociar están claros y definidos, sólo falta la disposición del patrono, por lo tanto lo correcto es seguir acrecentando la preparación del magisterio y aprobar el voto de huelga en la Asamblea de Delegados del 26 de septiembre para asegurar que la presión del magisterio lo obligue a negociar.
¡Ante un gobierno abusador, un magisterio luchador!
Rafael Feliciano Hernández
Presidente
Federación de Maestros de Puerto Rico




